Propiedad intelectual

Los corsarios nos llaman piratas

(Artículo publicado en la revista Yorokobu del mes de julio de 2014).

Los corsarios nos llaman piratas: tras la apropiación del canon digital por copia privada, la apropiación del open access

En el número correspondiente a marzo-abril de 2014 de la revista «El Profesional de la Información» acabo de publicar el artículo denominado «El nuevo canon a las universidades: tras la apropiación del canon digital para las copias privadas, la del open access» [formato.pdf].

En el artículo recojo el estudio que he hecho de las memorias anuales de los años 2009 a 2012 de las ocho entidades de gestión de la propiedad intelectual, donde se pueden obtener las cifras que estas entidades han cobrado correspondientes a un canon digital declarado no conforme con la normativa europea mediante la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de fecha 21 de octubre de 2010, en el caso Padawan.

Asimismo, señalo cómo el Estado tardó un año en adaptar la sentencia europea a la legislación nacional, lo que permitió a estas entidades cobrar 63.935.503 de euros en el año 2011 y cómo, lejos de reclamarles los importes indebidamente cobrados (unos 222 millones de euros solamente en los ejercicios 2008-2011), el Estado blindó a estas entidades declarando irrecuperables dichas cantidades mediante el Real Decreto1657/2012, de 7 de diciembre, siendo así que las administraciones públicas son las mayores consumidoras de aparatos, equipos y materiales susceptibles de ser utilizados para crear copias, por lo que hubieran sido las mayores beneficiadas por la recuperación del dinero pagado en vulneración de la normativa europea.

En la reforma de la ley de propiedad intelectual que se tramita actualmente se vuelve a utilizar el mismo sistema apropiatorio de dinero público que se llevó a cabo a través de una ley declarada contraria a la normativa europea en la sentencia Padawan: antes se hizo con la excusa de la copia privada y ahora se proyecta sobre las publicaciones científicas objeto del "open access".

El resumen del artículo es el siguiente:

La actual reforma de la Ley de propiedad intelectual incorpora la novedad de la creación de un canon a las universidades, que supone la apropiación de obras licenciadas bajo open access y su administración en el ámbito de los campus virtuales por la entidad de gestión Cedro. Se analiza un precedente normativo de la presente reforma legal, consistente en la regulación de la compensación por copia privada, que permitió a las entidades de gestión la apropiación durante años de dinero público. Dicho precedente tiene rasgos comunes con la actual reforma: el canon digital supuso la apropiación de lo público, mientras que el canon sobre las universidades representa la apropiación del procomún.

Las conclusiones a las que llego son las siguientes:

El corolario de la actual situación es que los hechos nos demuestran que las entidades de gestión, lejos de ser entidades que cumplen su obligación de favorecer la cultura (entendiendo dentro de ella, como no puede ser menos, la ciencia y la tecnología), son lobbies que ocupan en la actualidad el papel que en la Ilustración fue ocupado por la Iglesia.

Nos hallamos en un momento histórico en que la tecnología como entorno (De-la-Cueva-González-Cotera, 2012b) y el open access como contenido (De-la-Cueva-González-Cotera, 2012a) nos permite intentar una Tercera Ilustración y en donde tendremos que reflexionar si no comienza a ser un imperativo ético urgente denunciar y expulsar a quienes son los más piratas. Recordando a Agustín de Hipona: Mas porque yo ejecuto mis piraterías con un pequeño bajel me llaman ladrón, y a ti, porque las haces con formidables ejércitos, te llaman rey.

Pueden leer el resto en el artículo en el número de marzo-abril de 2014 de lProfesional de la Información.

AEDE se pega dos tiros en el pie: cómo no pagarle el canon y hacerle perder visitas, legalmente

(Artículo publicado en el blog el «Cuarto poder en red» en fecha 24 de febrero de 2014).

Primer tiro en el pie: cómo no pagarle el canon
Como es ampliamente conocido, una de las sorpresas de la reforma de la Ley de propiedad intelectual es la creación de un canon que tendrían que pagar los agregadores de noticias en internet en favor de los medios de comunicación. Este canon, que en principio iba dirigido a grandes como Google, afectará a muchas otras webs y conlleva una serie de problemas de los que otros más autorizados que yo han hablado más extensamente. Para profundizar sobre el llamado canon AEDE les recomiendo leer (por orden alfabético): Julio Alonso, Enrique Dans, Antonio Delgado, la entrevista de Pablo Romero a Ricardo Galli y David Maeztu.

Naukas Bilbao 2013: Cómo se quedan el dinero de tus publicaciones científicas

En el evento Naukas 2013, celebrado este año en Bilbao, elegí como tema el opaco mundo del dinero que los autores de las revistas científicas no cobran y el próximo canon que el propio Ministerio de Educación, Cultura y Deportes quiere imponer a sus universidades para pagárselo a la asociación privada CEDRO (para quienes no son expertos en estos temas, CEDRO es la SGAE de los libros). Les aseguro que se puede hablar largo y tendido sobre el tema pero esto es lo que me dio tiempo a contar en 8 minutos.

Innovación y conocimiento libre: cuestiones morales y políticas

La revista Isegoría, dedicada a temas de Filosofía moral y política y editada semestralmente por el Instituto de Filosofía del CSIC, acaba de publicar su número 48 dedicado a la «Innovación: cuestiones morales y políticas».

Tejiendo redes alrededor del libro de Lawrence Lessig «El Código 2.0»

En el año 1999 apareció uno de los libros emblemáticos de la era digital. Se trataba de "Code and Other Laws of Cyberspace", una obra en la que se relacionaba la arquitectura de las redes digitales con la estructura jurídica, el desarrollo y la aplicación de los derechos. El autor de la obra era Lawrence Lessig, profesor entonces de Derecho en la Universidad de Stanford. En 2006, ya siendo profesor de Derecho en la Universidad de Harvard, publicó la versión 2.0 del libro. Sobre este último texto trabajaron Florencio Cabello y sus alumnos colaborativamente, traduciéndolo a nuestra lengua. Trabajaremos sobre esta traducción.

El proyecto y sesiones

El proyecto, ahora en el ámbito del Laboratorio del Procomún, consistirá en la relectura del texto para su análisis y la formulación de conexiones conceptuales y empíricas del libro. El programa de trabajo estará abierto a cualquier persona que quiera participar y se desarrollará en nueve sesiones, una por mes, impulsadas por Javier de la Cueva con el mismo modelo participativo utilizado hasta la fecha en las sesiones del Laboratorio del Procomún. A lo largo de los meses de octubre de 2013 a junio de 2014 se realizarán 9 sesiones, cuyas fechas se anunciarán previamente. En cada sesión se analizarán diferentes capítulos de la obra mediante el plan de trabajo que puede consultarse en la página de Medialab Prado y donde existe un formulario para que se apunten todas las personas que se hallen interesadas.

Anuncio en la web de Medialab Prado

III Encuentro sobre redes sociales en museos, centros de arte y de producción

El pasado 8 de junio de 2013 tuvimos la oportunidad de participar Stéphane M. Grueso y yo en el III Encuentro sobre Redes Sociales en Museos, Centros de Arte y de Producción, organizado por el MUSAC, estando programada nuestra actividad en el marco de los #miercolesabiertos de La Colaborativa. Este es el vídeo de lo que tuvimos ocasión de explicar.

Reforma de los derechos de autor, procomún, conocimiento libre y democracia

[Traducción de la transcripción libre de mi intervención en el debate del grupo parlamentario S&D: 'Copyright: what is broken, how to mend it?' el jueves 18 de octubre de 2012 en el Parlamento europeo, Bruselas. El original se halla en lengua inglesa en <http://derecho-internet.org/node/581> Más abajo dispone de un enlace para descargar este artículo en formato pdf.]

Gracias por su invitación como ponente en este debate abierto sobre la reforma de los derechos de autor.

Durante dos horas hemos escuchado acerca de autores, obras, vulneraciones de los derechos de autor y lo que me sorprende es que nadie haya mencionado todavía la obra de mayor riqueza construida al amparo de la propiedad intelectual.

En 19861 un grupo de autores continuaron con la redacción de un conjunto de documentos que se hallaba licenciado bajo un modelo permisivo de propiedad intelectual: la copia de los documentos no sólo estaba permitido sino que se promovía la copia. El grupo de autores con habilidades técnicas constituyeron lo que se conoció como IETF,2 Internet Engineering Task Force. El conjunto documental consiste en los llamados RFCs,3 Request For Comments, y ello ha supuesto una aventura afortunada que ha transformado radicalmente, entre otras cosas, la manera en la que nos comunicamos, la economía, el tipo de sociedad en la que vivimos y la manera en la que hacemos política. Me refiero a la fundación de internet y la función de esta documentación licenciada bajo un modelo permisivo4 es permitir que los ordenadores hablen entre sí.

Aunque internet es la obra más importante bajo propiedad intelectual y de mayor riqueza construida en los últimos tiempos, sin embargo parece invisible. Aun cuando las obras libres son el núcleo de nuestra sociedad, no está en el discurso público el estudio de los efectos sufridos por tales obras cuando se modifican las leyes. Pero antes de llegar a temas de propiedad intelectual, permítanme hablar sobre el contexto en que operará la reforma de la normativa de los derechos de autor, para que así podamos analizar como es debido sus implicaciones.

Los cuatro entornos del procomún

Elinor Ostrom5 recibió el premio Nobel de Economía en el año 2009 por su análisis de la gobernanza económica, especialmente el procomún6 y sus escritos pueden iluminarnos cuando investigamos en este campo. Ostrom y Hess (2001) fueron las primeras en proponer el tratamiento de la información como un common pool resource (un recurso comunal). El procomún son recursos cuya titularidad corresponde colectivamente a comunidades. Como tal procomún, la información se enfrenta a los mismos peligros que los demás bienes de esta categoría:

Los registros de la comunicación académica, los principios de una informada sociedad democrática están en peligro. Reciente literatura jurídica incrementa nuestro conocimiento del “cercamiento del dominio público de la propiedad intelectual” a través de nuevas normas sobre patentes y sobre derechos de autor. Hay un número de aspectos que sobre los conflictos y contradicciones entre las nuevas leyes y las nuevas tecnologías. La información que solía ser libre se está, cada día más, privatizando, monitorizando, encriptando y restringiendo.7

Antonio Lafuente8 nos enseñó en un artículo absolutamente esclarecedor9 que el procomún desarrolla su existencia en cuatro entornos. Estos son: el cuerpo, la naturaleza, la ciudad y el digital. Como ejemplos del procomún en cada entorno podemos citar: el ADN en el cuerpo; el aire limpio, los lugares de pesca, los bosques y el mar en el entorno de la naturaleza; el sistema de alcantarillado y las actividades nacidas en la vida urbana, como bailar el vals, jugar al fútbol o pintar grafiti serían ejemplos del entorno de la ciudad, mientras que el mejor ejemplo del entorno digital es el software libre. Entre otros, los peligros que acechan a estos bienes procomunes son los casos de las patentes sobre organismos biológicos, la posibilidad que el Protocolo de Kioto permite de alcanzar acuerdos sobre gases invernadero, los cercamientos de espacios públicos para la práctica del deporte o la apropiación de los conocimientos tradicionales.

Las categorías de Lafuente nos sirven de gran herramienta conceptual para aproximarnos al procomún en el que más interesados nos hallamos cuando tratamos sobre propiedad intelectual: el procomún en el entorno digital. Para una mayor especificidad, el profesor de Harvard Yochai Benkler10 distingue tres capas en el entorno digital:11 La infraestructura, la capa lógica y la capa de contenidos. La capa de la infraestructura se designa para cumplir los requisitos de los estándares abiertos de los RFC, la capa lógica está compuesta por software que maneja el sistema de nombres de dominio,12 servidores web13 y servidores de correo electrónico,14 navegadores de la web,15 clientes de correo electrónico16 o sistemas operativos como GNU17/ Linux.18 En la capa de contenidos encontramos obras como la Wikipedia,19 OpenStreetMaps,20 la web semántica21 o los trabajos de Tim Berners-Lee abriendo gobiernos.22 Debo añadir que esta mañana verifiqué el software del servidor web de este grupo parlamentario y se trata de un servidor Apache-Coyote.23 Esto significa que este grupo parlamentario se beneficia gratuitamente de un procomún digital.

Copyright reform, commons, free knowledge and democracy

[Free transcription of my intervention at the S&D Group debate: 'Copyright: what is broken, how to mend it?' on Thursday 18 October, 2012 at the European Parliament, Brussels. A link is available below for downloading this article in pdf format. Update: Spanish translation in <http://derecho-internet.org/node/582>]

Thank you for your invitation as a speaker in this open debate on the copyright reform.

We have been listening for two hours about authors, works, copyright infringements and it surprises me that nobody has mentioned yet the wealthiest work built under intellectual property.

In 19861 a group of authors continued with the composition of a documentation set that was licensed under an intellectual property permissive model: copying of the documents not only was allowed but was promoted. The group of technically skilled authors incorporated what was known as the IETF,2 Internet Engineering Task Force. The document set consists of the so called RFCs,3 Request For Comments, and it has happened to be a successful adventure which has transformed radically, amongst others, the way we communicate, the economy, the kind of society we live in and the way we make politics. I refer to Internet foundings and the task of this documentation licensed under a permissive model4 is enable computers to talk to each other.

Even though Internet is the most important and the wealthiest intellectual property work built in the last times, it seems to be invisible. Although free works (free as in freedom, not as in gratuit) are the core of our society, the study of the effects they suffer when legal regulations are modified is not in the public discourse. But before arriving to the point of intellectual property, please let me speak about the context where the copyright reform will operate so we can analyse properly its implications.

The four domains of the commons

Elinor Ostrom5 was awarded in 2009 with the Economic Sciences Nobel Prize for her analysis of economic governance, especially the commons 6 and her writings can illuminate us when researching on this field. Ostrom and Hess (2001) were the first to propose the treatment of information as a common pool resource. The commons are resources collectively owned by communities. As such a commons, information suffered the same perils as the rest of goods in this category:

The records of scholarly communication, the foundations of an informed, democratic society, are at risk. Recent legal literature heightens our awareness of "the enclosure of the intellectual public domain" through new patent and copyright laws. There are a number of issues concerning the conflicts and contradictions between new laws and new technologies. Information that used to be "free" is now increasingly being privatized, monitored, encrypted, and restricted.7

Antonio Lafuente8 taught us in a most clarifying paper9 that the commons develop their existence in four domains. These domains are body, nature, city and digital. Examples of commons in each domain can be: the DNA in the body domain, clean air, fisheries, woods, sea in the nature domain; the cities sewer systems and activities born within urban life like dancing waltz, playing football or painting graffiti would exemplify the city domain, whilst the best example of the digital domain is free (as in freedom) software. Amongst many others, perils to these commons are the cases of patents on biological organisms, the possibility of reaching agreements on greenhouse gas emissions under Kyoto Protocol, enclosures to public spaces where to practice sports or the appropriation of traditional knowledge.

Lafuente's categories serve us as a great conceptual tool to approach the commons we are most interested when dealing with intellectual property: the commons in the digital domain. To specify further, Harvard Professor Yochai Benkler10 distinguishes three layers in the digital domain:11 The infrastructure, the logical and the content one. Infrastructure layer components are designed to match requirements of the RFCs open standards, the logical layer is composed by software that handles domain system,12 web13 and email14 servers, web browsers,15 email clients16 or operating systems like GNU17/ Linux.18 On the content layer we find works like Wikipedia,19 OpenStreetMaps,20 the semantic web21 or Tim Berners-Lee work opening governments.22 I should add that this morning I checked the web server of this parliamentary group and it is a free software Apache-Coyote server.23 This means this parliamentary group is profiting from the digital commons for free.

Sentencia histórica: se absuelve a Pablo Soto por crear software P2P y se condena en costas a las discográficas

Las multinacionales discográficas pedían más de 13 millones de euros por los supuestos perjuicios ocasionados.

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