Reforma de los derechos de autor, procomún, conocimiento libre y democracia

[Traducción de la transcripción libre de mi intervención en el debate del grupo parlamentario S&D: 'Copyright: what is broken, how to mend it?' el jueves 18 de octubre de 2012 en el Parlamento europeo, Bruselas. El original se halla en lengua inglesa en <http://derecho-internet.org/node/581> Más abajo dispone de un enlace para descargar este artículo en formato pdf.]

Gracias por su invitación como ponente en este debate abierto sobre la reforma de los derechos de autor.

Durante dos horas hemos escuchado acerca de autores, obras, vulneraciones de los derechos de autor y lo que me sorprende es que nadie haya mencionado todavía la obra de mayor riqueza construida al amparo de la propiedad intelectual.

En 19861 un grupo de autores continuaron con la redacción de un conjunto de documentos que se hallaba licenciado bajo un modelo permisivo de propiedad intelectual: la copia de los documentos no sólo estaba permitido sino que se promovía la copia. El grupo de autores con habilidades técnicas constituyeron lo que se conoció como IETF,2 Internet Engineering Task Force. El conjunto documental consiste en los llamados RFCs,3 Request For Comments, y ello ha supuesto una aventura afortunada que ha transformado radicalmente, entre otras cosas, la manera en la que nos comunicamos, la economía, el tipo de sociedad en la que vivimos y la manera en la que hacemos política. Me refiero a la fundación de internet y la función de esta documentación licenciada bajo un modelo permisivo4 es permitir que los ordenadores hablen entre sí.

Aunque internet es la obra más importante bajo propiedad intelectual y de mayor riqueza construida en los últimos tiempos, sin embargo parece invisible. Aun cuando las obras libres son el núcleo de nuestra sociedad, no está en el discurso público el estudio de los efectos sufridos por tales obras cuando se modifican las leyes. Pero antes de llegar a temas de propiedad intelectual, permítanme hablar sobre el contexto en que operará la reforma de la normativa de los derechos de autor, para que así podamos analizar como es debido sus implicaciones.

Los cuatro entornos del procomún

Elinor Ostrom5 recibió el premio Nobel de Economía en el año 2009 por su análisis de la gobernanza económica, especialmente el procomún6 y sus escritos pueden iluminarnos cuando investigamos en este campo. Ostrom y Hess (2001) fueron las primeras en proponer el tratamiento de la información como un common pool resource (un recurso comunal). El procomún son recursos cuya titularidad corresponde colectivamente a comunidades. Como tal procomún, la información se enfrenta a los mismos peligros que los demás bienes de esta categoría:

Los registros de la comunicación académica, los principios de una informada sociedad democrática están en peligro. Reciente literatura jurídica incrementa nuestro conocimiento del “cercamiento del dominio público de la propiedad intelectual” a través de nuevas normas sobre patentes y sobre derechos de autor. Hay un número de aspectos que sobre los conflictos y contradicciones entre las nuevas leyes y las nuevas tecnologías. La información que solía ser libre se está, cada día más, privatizando, monitorizando, encriptando y restringiendo.7

Antonio Lafuente8 nos enseñó en un artículo absolutamente esclarecedor9 que el procomún desarrolla su existencia en cuatro entornos. Estos son: el cuerpo, la naturaleza, la ciudad y el digital. Como ejemplos del procomún en cada entorno podemos citar: el ADN en el cuerpo; el aire limpio, los lugares de pesca, los bosques y el mar en el entorno de la naturaleza; el sistema de alcantarillado y las actividades nacidas en la vida urbana, como bailar el vals, jugar al fútbol o pintar grafiti serían ejemplos del entorno de la ciudad, mientras que el mejor ejemplo del entorno digital es el software libre. Entre otros, los peligros que acechan a estos bienes procomunes son los casos de las patentes sobre organismos biológicos, la posibilidad que el Protocolo de Kioto permite de alcanzar acuerdos sobre gases invernadero, los cercamientos de espacios públicos para la práctica del deporte o la apropiación de los conocimientos tradicionales.

Las categorías de Lafuente nos sirven de gran herramienta conceptual para aproximarnos al procomún en el que más interesados nos hallamos cuando tratamos sobre propiedad intelectual: el procomún en el entorno digital. Para una mayor especificidad, el profesor de Harvard Yochai Benkler10 distingue tres capas en el entorno digital:11 La infraestructura, la capa lógica y la capa de contenidos. La capa de la infraestructura se designa para cumplir los requisitos de los estándares abiertos de los RFC, la capa lógica está compuesta por software que maneja el sistema de nombres de dominio,12 servidores web13 y servidores de correo electrónico,14 navegadores de la web,15 clientes de correo electrónico16 o sistemas operativos como GNU17/ Linux.18 En la capa de contenidos encontramos obras como la Wikipedia,19 OpenStreetMaps,20 la web semántica21 o los trabajos de Tim Berners-Lee abriendo gobiernos.22 Debo añadir que esta mañana verifiqué el software del servidor web de este grupo parlamentario y se trata de un servidor Apache-Coyote.23 Esto significa que este grupo parlamentario se beneficia gratuitamente de un procomún digital.

Copyright reform, commons, free knowledge and democracy

[Free transcription of my intervention at the S&D Group debate: 'Copyright: what is broken, how to mend it?' on Thursday 18 October, 2012 at the European Parliament, Brussels. A link is available below for downloading this article in pdf format. Update: Spanish translation in <http://derecho-internet.org/node/582>]

Thank you for your invitation as a speaker in this open debate on the copyright reform.

We have been listening for two hours about authors, works, copyright infringements and it surprises me that nobody has mentioned yet the wealthiest work built under intellectual property.

In 19861 a group of authors continued with the composition of a documentation set that was licensed under an intellectual property permissive model: copying of the documents not only was allowed but was promoted. The group of technically skilled authors incorporated what was known as the IETF,2 Internet Engineering Task Force. The document set consists of the so called RFCs,3 Request For Comments, and it has happened to be a successful adventure which has transformed radically, amongst others, the way we communicate, the economy, the kind of society we live in and the way we make politics. I refer to Internet foundings and the task of this documentation licensed under a permissive model4 is enable computers to talk to each other.

Even though Internet is the most important and the wealthiest intellectual property work built in the last times, it seems to be invisible. Although free works (free as in freedom, not as in gratuit) are the core of our society, the study of the effects they suffer when legal regulations are modified is not in the public discourse. But before arriving to the point of intellectual property, please let me speak about the context where the copyright reform will operate so we can analyse properly its implications.

The four domains of the commons

Elinor Ostrom5 was awarded in 2009 with the Economic Sciences Nobel Prize for her analysis of economic governance, especially the commons 6 and her writings can illuminate us when researching on this field. Ostrom and Hess (2001) were the first to propose the treatment of information as a common pool resource. The commons are resources collectively owned by communities. As such a commons, information suffered the same perils as the rest of goods in this category:

The records of scholarly communication, the foundations of an informed, democratic society, are at risk. Recent legal literature heightens our awareness of "the enclosure of the intellectual public domain" through new patent and copyright laws. There are a number of issues concerning the conflicts and contradictions between new laws and new technologies. Information that used to be "free" is now increasingly being privatized, monitored, encrypted, and restricted.7

Antonio Lafuente8 taught us in a most clarifying paper9 that the commons develop their existence in four domains. These domains are body, nature, city and digital. Examples of commons in each domain can be: the DNA in the body domain, clean air, fisheries, woods, sea in the nature domain; the cities sewer systems and activities born within urban life like dancing waltz, playing football or painting graffiti would exemplify the city domain, whilst the best example of the digital domain is free (as in freedom) software. Amongst many others, perils to these commons are the cases of patents on biological organisms, the possibility of reaching agreements on greenhouse gas emissions under Kyoto Protocol, enclosures to public spaces where to practice sports or the appropriation of traditional knowledge.

Lafuente's categories serve us as a great conceptual tool to approach the commons we are most interested when dealing with intellectual property: the commons in the digital domain. To specify further, Harvard Professor Yochai Benkler10 distinguishes three layers in the digital domain:11 The infrastructure, the logical and the content one. Infrastructure layer components are designed to match requirements of the RFCs open standards, the logical layer is composed by software that handles domain system,12 web13 and email14 servers, web browsers,15 email clients16 or operating systems like GNU17/ Linux.18 On the content layer we find works like Wikipedia,19 OpenStreetMaps,20 the semantic web21 or Tim Berners-Lee work opening governments.22 I should add that this morning I checked the web server of this parliamentary group and it is a free software Apache-Coyote server.23 This means this parliamentary group is profiting from the digital commons for free.

Metodología y codificación de la acción micropolítica. Acciones políticas ciudadanas en internet.

El pasado 27 de septiembre de 2012 tuve el placer de defender ante el tribunal compuesto por el Dr. Emilio García García (presidente), el Dr. Javier Bustamante Donás y la Dra.

Etiquetas:

Ni se le ocurra solicitarme copia digital de mi DNI o pasaporte

Una malísima costumbre que se va imponiendo es la de solicitar copia digital de un documento de identidad para así pagar unos honorarios o proceder a algún trámite. E incluso dicha copia se solicita por correo electrónico. Para la próxima vez que alguien le pida tal copia, recuerde usted la siguiente anécdota.

Redefiniendo la isegoría: open data ciudadanos

Este artículo, en cuya redacción hemos participado Helena Nadal Sánchez, doctoranda del Departamento de Derecho Público de la Universidad de Burgos y yo, fue aceptado como comunicación en el VIII Congreso de Internet, Derecho y Política de la Universitat Oberta de Catalunya, celebrado los días 9 y 10 de julio de 2012.

Software libre, ciudadanía virtuosa y democracia

Introducción

Etiquetas:

Escépticos en el pub

El pasado día 10 de marzo de 2012 me invitaron a dar una charla en el incomparable marco de Escépticos en el pub. A pesar de mis temores, al finalizarla me confirmaron que en tal ambiente logré no colocar un ladrillo muy duro. Gracias a Ricardo Palma y a Rinzewind por los vídeos con los que les dejo y que son unos buenos ejemplos de por qué mi próxima presentación irá con fondo negro.

Charla:

Preguntas y respuestas:

Relato del VII Congreso Internacional sobre Internet, Derecho y Política

Acaba de publicarse el nuevo número de «IDP. Revista de Internet, Derecho y Política», una publicación impulsada por los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Catalunya, y cuyo contenido es monográfico dedicado al «VII Congreso Internacional Internet, Derecho y Política. Neutralidad de la red y otros retos para el futuro de Internet» en el que tuve el honor y el placer de servir como relator.

Entrevista al profesor Langdon Winner

En el marco del proyecto 15M.cc he tenido la oportunidad de entrevistar al profesor Langdon Winner acerca de las relaciones entre la tecnología y la política. El profesor Winner es un consagrado politólogo cuya obra se ha centrado en estos temas desde hace muchos años (¿Tienen política los artefactos?) y ha tenido la oportunidad de conocer a muchos de los actores implicados en los eventos del 15 de mayo de 2011 previamente a la ocupación de las plazas, durante una estancia que realizó en España en el año 2010 y que dedicó a estudiar el sector activista local. La entrevista está realizada íntegramente en inglés y en ella el profesor Winner nos comenta, entre otras cosas, sus impresiones e ideas sobre cómo se está utilizando la tecnología en el activismo político actual.