La brecha democrática... la peor de las brechas

Es una pena que no tenga más tiempo para hablaros de una terrible brecha que se está produciendo en nuestra sociedad, se llama la brecha democrática y puede ser peor que la digital o la tecnológica. Para abrir boca, os diré que esa brecha se produce cuando el pueblo tiene medios para comunicarse con sus dirigentes, como el correo electrónico, páginas web municipales, foros de discusión y otros medios, pero por desconocimiento de estas tecnologías o por dejación de su responsabilidad de oír al pueblo, los dirigentes no hacen el menor caso a sus administrados.

Esta brecha es terrible, ya que el problema se centra en el político, que es el que se tiene que actualizar y pensar que tiene que usar todo lo que tiene a su disposición para poder mejorar la democracia y la participación del pueblo en su gobierno. Creo que en democracia, no podría haber nada más deseable ¿no?.

Cuatro años de legislatura son muchos años para no escuchar al pueblo. Las nuevas tecnologías están dejando atrás el concepto de "promesas electorales. La interacción constante con los ciudadanos, permite llegar mucho más lejos en la democracia y en el buen gobierno. Esto ya lo están demostrando muchos municipios de España, en los que el gobierno local interactúa con los vecinos para una mayor efectividad y satisfacción de los administrados. Señores, no basta con un Centro de Acceso a Internet, no basta con tener una página Web, ni con tener un correo electrónico, hay que tener la voluntad de utilizarlos y lo que es más importante, hay que saber utilizarlos bien.

¿De qué sirve un buzón de sugerencias? ¿De qué sirve una dirección de correo? si un ciudadano manda algo, con justificación legal incluida, de forma educada y razonada, sobre un tema, que lejos de perjudicar a nadie, lo que hace es mejorar el servicio a los ciudadanos y no se le hace el menor caso. En ocasiones, si siquiera se le manda un correo o se permite en el buzón de sugerencias, que el ciudadano añada la forma de poder contactar con él.

Peor es cuando los dirigentes que reciben este tipo de inquietudes de los ciudadanos, se lo toman a la tremenda y lejos de corregir las deficiencias, lo toman como una cosa personal y la primera medida se centra en retirarle el saludo, como si un niño pequeño se tratase, con esa frase de "ahora no te ajunto". Pero señores, esto no es otra cosa que una forma de "represión" tan antidemocrática, como una carga de la policía en la época de la transición, a ver si nos damos cuenta de ello.

Hablando más en serio, el efecto de estas actitudes se llama CUASI-DICTADURA LEGITIMADA POR UNA ELECCIÓN. Da lo mismo del color que sea el receptor de las inquietudes ciudadanas, si este no hace caso de forma sistemática. Gobiernos elegidos democráticamente, que no se comportan de forma democrática por no escuchar a sus administrados, se está convirtiendo en moneda común. La democracia es el gobierno del pueblo y si ahora hay medios para que el ciudadano pueda participar en su administración, la obligación de los dirigentes es la de utilizarlos, eso sí, de forma efectiva. Si el dirigente no "escucha" lo que le dicen los ciudadanos, cuando tiene medios para ello, el efecto es doblemente negativo para el ciudadano:

a) El ciudadano es consciente de que no se le está escuchando, lo que aumenta su crispación, descontento y desesperación. Al ciudadano que participa, le gusta ver el resultado de su participación, ya sea de forma estimatoria o desestimatoria.

b) La democracia no saca partido de la "ciberdemocracia", de las nuevas tecnologías, para convertirse en un gobierno que trabaja a espaldas del pueblo, algo contra lo que llevamos luchando muchos años.

Señores, si no están dispuestos a usar esas nuevas tecnologías, si no están dispuestos a usarlas de forma adecuada, lo mejor sería que se quitasen esa careta de "progresismo tecnológico" y las eliminen de sus servidores. Su función básica es la de mejorar la democracia y la participación del pueblo, si no están dispuestos a utilizarlas, mejor será que no les den falsas esperanzas a los administrados y como he dicho, las eliminen.

Parece mentira, que en la época en la que vivimos, tan progresista y democrática, en muchos casos, la única forma de participar de forma efectiva en la vida política, la única forma para que te hagan caso ante una petición razonada y legítima, sea mediante el recurso de los tribunales o del Defensor del Pueblo. ¿Es eso democrático?.

Tenemos una democracia, pero una democracia anclada en los modos y procedimientos demasiado anticuados como para ser efectivos y satisfactorios. Mucha gente hace énfasis en la necesidad de modernizar los procesos de votación, pero yo creo que más importante que la elección es la posibilidad de interactuar con los elegidos, es decir, las tecnologías de decisión.

Hay dos brechas para salvar si queremos que no exista esa brecha democrática:

a) La de los ciudadanos que no saben o no tienen medios para interactuar con sus políticos.

b) La de los políticos que no dejan que los que quieren, saben y tienen medios, puedan interactuar con ellos.

De lo que no se dan cuenta los políticos es que estas tecnologías también les ayudan a ellos a tomar decisiones consensuadas y no equivocadas. Por ejemplo, una encuesta en la página web de un ayuntamiento permitiría saber los usuarios que podría tener un determinado servicio que tienen intención de implantar, o la mejor forma de resolver un problema municipal. Del mismo modo, mediante foros especializados en esa misma página, se podría tener una realimentación de los problemas e inquietudes de los administrados. Información que se puede usar para tomar decisiones más acordes con los deseos de esos ciudadanos. De nuevo, para que esto funcione, una preocupación debería ser la alfabetización digital de todos los ciudadanos, algo que por desgracia, no está en marcha en todos los pueblos de España.

Quizás lo que se espere de los nuevos dirigentes no serán ideas o idearios políticos, que lo único que logran es la polarización social y la crispación de los ciudadanos. Puede que en un futuro, más que su pertenencia a un determinado partido con determinadas ideas, lo que se les pedirá a los políticos es que sean buenos gestores y que sean capaces de escuchar al pueblo. ¿Qué me importa del color que sea mi alcalde si me escucha y hace lo mejor para el pueblo con el consenso de la mayoría?. ¿Qué es lo que convierte a un alcalde en bueno o en malo para el pueblo?. Sencillamente eso, su capacidad de hacer lo mejor para el pueblo, con el consenso y reconocimiento de la mayoría de los administrados. Si no sabe usar las nuevas tecnologías, le costará mucho trabajo conseguirlo y se equivocará muchas veces.

Obras son amores y no buenas razones, basta ya de parabras altisonantes como "progresismo", "participación", "democracia" en boca del que no es capaz de llevarlas a cabo. El movimiento se demuestra andando... cada día estas palabras quedarán más devaluadas si no se toman medidas para "remozarlas" y adaptarla a los medios tecnológicos actuales. El no saber, o el no conocer, el no tener idea de las nuevas tecnologías, ya no es una excusa, modernicemos nuestra democracia, participemos en nuestra vida política, ayudemos a nuestro políticos a hacer su labor.

Nuestros digentes se tienen que actualizar, es su responsabilidad y además, se tienen que preocupar de que los administrados también se actualicen para mejorar la democracia y la participación.

"Copyleft 2004 Fernando Acero Martín. Verbatim copying, translation and distribution of this entire article is permitted in any digital medium, provided this notice is preserved".