Tesis doctoral: Pragmáticas tecnológicas ciudadanas y regeneración democrática

El día 30 de septiembre de 2014 defendí en la Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Filosofía, la tesis doctoral titulada «Pragmáticas tecnológicas ciudadanas y regeneración democrática».

Mi director de tesis fue el Dr. Andoni Alonso Puelles. El tribunal ante quien la defendí estaba formado por Dr. Graciano González Rodríguez Arnáiz (Presidente), Dr. Javier Echeverría Ezponda, Dr. Luis Joyanes Aguilar, Dr. Josep María Esquirol Calaf (Vocales) y Dr. Joaquín María Rivera Alvarez (Secretario).

El tribunal otorgó a la tesis por unanimidad la calificación de sobresaliente cum laude.

La hipótesis investigada y objeto de desarrollo es la siguiente:

Esta tesis doctoral se propone dotar de un marco conceptual que nos permita comprender y relacionar determinados hechos que suceden en el entorno tecnocientífico en que internet consiste y la reacción apropiatoria que se produce con la excusa de los mismos. Desde hace unos veinticinco años poseemos la tecnología de la web, compuesta por software para servir las páginas, navegadores para leerlas e hipertexto para escribirlas. Como sistema de publicación que es, la web se halla llena de signos escritos, entendiendo por signo todo cuanto representa otra cosa en algún aspecto para alguien (J. Hierro, 1989, p. 23). Utilizando esta tecnología y signos, los ciudadanos realizan unos usos que, lejos de buscar un lenguaje perfecto, suponen una pragmática: la construcción de open data. Este open data se integra en un procomún digital del que forma parte también la open science, accesible en abierto, sirviendo el paradigma de lo open (open data, open access, open science, open government) a la finalidad de la regeneración del sistema democrático, propugnándose nuevas prácticas políticas de gobernanza, esto es, de organización, y de control y transparencia del poder mediante mecanismos de participación tecnocientífica.

La introducción de la tesis doctoral comienza así:

La pregunta kantiana acerca de qué puedo conocer se halla íntimamente ligada al contexto de descubrimiento de las teorías científicas. A su vez, éste último mantiene estrechas relaciones con la fijación del conocimiento en soportes materiales y la distribución o difusión de los mismos. Los cuatro artículos que componen esta tesis doctoral inciden plenamente en estas cuestiones: se comienza en los mismos analizando la materialización de un tipo de conocimiento que se obtiene mediante la construcción ciudadana de open data y a través de la escritura de textos científicos bajo condiciones de open access, mostrándose a continuación el entorno privativo en el que se desarrollan estas actividades de extracción, construcción y publicación. Este cuerpo común de conocimiento sufre en nuestros días un gravamen del que se beneficia de forma espuria la industria de los contenidos, de lo que se ocupa el final de nuestro análisis, en este caso realizado a través del estudio y revisión de las memorias anuales de las entidades de gestión de la propiedad intelectual quienes, bajo la excusa de la protección de esta propiedad especial, lejos de favorecer la transmisión del conocimiento, están realizando en nuestro país un auténtico saqueo de lo público y de lo común.

Los corsarios nos llaman piratas

(Artículo publicado en la revista Yorokobu del mes de julio de 2014).

Nos cuenta Adrian Johns, en su formidable obra «Piracy. The Intellectual Property Wars from Gutenberg to Gates», que el término pirata se utiliza desde el siglo XVII para fenómenos ajenos al mar. Y si entonces comenzó a aplicarse a fenómenos literarios, hoy en día ya pocas cosas escapan a la posibilidad de ser piratas: hay taxis, medicamentos, ropa, artículos electrónicos, de lujo y complementos piratas. Todo lo que es una imitación es pirata e incluso hay mantras sobre países piratas: ¿cuántas veces hemos escuchado acríticamente que España es uno de los países donde más se piratea? Y decimos acríticamente porque con 1.300 millones de chinos y 1.200 millones de hindúes, nos suena extraño que logremos tal título con sólo 47 millones de habitantes. En fin, quizás este mantra tantas veces repetido bobaliconamente por los medios de comunicación tenga algo que ver con los accionariados comunes en el capital de las editoras de medios y de la industria del entretenimiento y se deba a esos amigos perversos para la verdad señalados por el filósofo del derecho italiano Ferrajoli: dinero para hacer política e información, información para hacer dinero y política, política para hacer dinero e información.

Reforma de la Ley de Propiedad Intelectual: cuando el ministerio es enemigo de los autores

(Artículo publicado en La Marea en fecha 9 de junio de 2014).

En el entorno europeo existen unas asociaciones privadas cuya labor, sobre el papel, es defender los derechos de sus asociados y promover la cultura. Su función, básicamente, es la de gestionar un repertorio de obras de propiedad intelectual. Para ello, la asociación cobra un importe a los usuarios del repertorio y, tras retener para sí una cantidad en concepto de comisión, paga lo cobrado a sus socios, que son los titulares de las obras en que consiste ese repertorio. Estas asociaciones privadas son las denominadas entidades de gestión colectiva de la propiedad intelectual, siendo las más conocidas la SGAE (autores musicales) y CEDRO (editoriales y autores de textos).

Los términos «gestión colectiva» provienen de la existencia de una serie de derechos que se entiende que no pueden gestionarse más que colectivamente. Por ejemplo, cuando los bares utilizan música, es imposible saber qué obra se ha utilizado en cada uno de los establecimientos. Sería imposible para un bar usuario de música contactar con cada uno de autores de las obras utilizadas, por lo que, en estos casos, el bar contrata con las entidades de gestión correspondiente, que le cobrarán un tanto alzado que se calcula en función de unos parámetros variables (superficie del local, actividad económica del establecimiento, horario de apertura, población donde radica…). Este sistema no sólo se utiliza para los bares sino para muchos otros usuarios: establecimientos reprográficos, universidades, emisoras de radio y televisión, etc.

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Shuttleworth Foundation Flash Grant

El pasado mes de noviembre de 2013, la Shuttleworth Foundation me hizo llegar un apoyo en forma de flash grant. Se trata de una fundación que, según sus palabras, se dedican a «Supporting exceptional people to change the world» (apoyar gente excepcional para cambiar el mundo). Desde entonces, habrán ustedes podido observar la existencia de un logo de la fundación en la parte izquierda de este blog.

La recepción de esta distinción no pudo venir en mejor momento. Gracias a la misma los resultados son los de la continuación del Proyecto Kelsen, del cual publiqué en Github una de las aplicaciones iniciales, en forma de módulo de Django, y que he denominado por su función Django-isegory. La aplicación se halla licenciada bajo AGPL por lo que pueden utilizarla libremente.

La visión de la Shuttleworth Foundation es muy clara: dotan económicamente a las personas que consideran merecedoras de apoyo. A cambio de su dotación únicamente solicitan que la persona distinguida continúe el trabajo que está haciendo. No tengo más palabras para agradecer su visión sobre el mecenazgo y el haberme honrado con su apoyo.

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Los corsarios nos llaman piratas: tras la apropiación del canon digital por copia privada, la apropiación del open access

En el número correspondiente a marzo-abril de 2014 de la revista «El Profesional de la Información» acabo de publicar el artículo denominado «El nuevo canon a las universidades: tras la apropiación del canon digital para las copias privadas, la del open access» [formato.pdf].

En el artículo recojo el estudio que he hecho de las memorias anuales de los años 2009 a 2012 de las ocho entidades de gestión de la propiedad intelectual, donde se pueden obtener las cifras que estas entidades han cobrado correspondientes a un canon digital declarado no conforme con la normativa europea mediante la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de fecha 21 de octubre de 2010, en el caso Padawan.

Asimismo, señalo cómo el Estado tardó un año en adaptar la sentencia europea a la legislación nacional, lo que permitió a estas entidades cobrar 63.935.503 de euros en el año 2011 y cómo, lejos de reclamarles los importes indebidamente cobrados (unos 222 millones de euros solamente en los ejercicios 2008-2011), el Estado blindó a estas entidades declarando irrecuperables dichas cantidades mediante el Real Decreto1657/2012, de 7 de diciembre, siendo así que las administraciones públicas son las mayores consumidoras de aparatos, equipos y materiales susceptibles de ser utilizados para crear copias, por lo que hubieran sido las mayores beneficiadas por la recuperación del dinero pagado en vulneración de la normativa europea.

En la reforma de la ley de propiedad intelectual que se tramita actualmente se vuelve a utilizar el mismo sistema apropiatorio de dinero público que se llevó a cabo a través de una ley declarada contraria a la normativa europea en la sentencia Padawan: antes se hizo con la excusa de la copia privada y ahora se proyecta sobre las publicaciones científicas objeto del "open access".

El resumen del artículo es el siguiente:

La actual reforma de la Ley de propiedad intelectual incorpora la novedad de la creación de un canon a las universidades, que supone la apropiación de obras licenciadas bajo open access y su administración en el ámbito de los campus virtuales por la entidad de gestión Cedro. Se analiza un precedente normativo de la presente reforma legal, consistente en la regulación de la compensación por copia privada, que permitió a las entidades de gestión la apropiación durante años de dinero público. Dicho precedente tiene rasgos comunes con la actual reforma: el canon digital supuso la apropiación de lo público, mientras que el canon sobre las universidades representa la apropiación del procomún.

Las conclusiones a las que llego son las siguientes:

El corolario de la actual situación es que los hechos nos demuestran que las entidades de gestión, lejos de ser entidades que cumplen su obligación de favorecer la cultura (entendiendo dentro de ella, como no puede ser menos, la ciencia y la tecnología), son lobbies que ocupan en la actualidad el papel que en la Ilustración fue ocupado por la Iglesia.

Nos hallamos en un momento histórico en que la tecnología como entorno (De-la-Cueva-González-Cotera, 2012b) y el open access como contenido (De-la-Cueva-González-Cotera, 2012a) nos permite intentar una Tercera Ilustración y en donde tendremos que reflexionar si no comienza a ser un imperativo ético urgente denunciar y expulsar a quienes son los más piratas. Recordando a Agustín de Hipona: Mas porque yo ejecuto mis piraterías con un pequeño bajel me llaman ladrón, y a ti, porque las haces con formidables ejércitos, te llaman rey.

Pueden leer el resto en el artículo en el número de marzo-abril de 2014 de lProfesional de la Información.

Hablando sobre Copyleft en La Aventura del Saber

En el programa de La Aventura del Saber tuvieron a bien invitarme para hablar de Copyleft. El programa se emitió el día 27 de marzo de 2014 y las referencias que cité en la entrevista fueron las siguientes:

- El Derecho es Copyleft.
- Los protocolos de internet.
- El procomún.
- Texto Refundido de la Ley de propiedad intelectual.
- El Copyleft como superación del Copyright: Permitido copiar.
- Sentencia de Ladinamo, primera sentencia mundial en la que se reconoció la existencia del Copyleft.
- Entidades de gestión de la propiedad intelectual.
- Licencias Creative Commons.
- Licencia General Pública (GPL).
- Sentencia del Instituto Cervantes, donde se reconoció el derecho de un autor de una obra bajo licencia libre a que no se cerrase la misma.

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AEDE se pega dos tiros en el pie: cómo no pagarle el canon y hacerle perder visitas, legalmente

(Artículo publicado en el blog el «Cuarto poder en red» en fecha 24 de febrero de 2014).

Primer tiro en el pie: cómo no pagarle el canon
Como es ampliamente conocido, una de las sorpresas de la reforma de la Ley de propiedad intelectual es la creación de un canon que tendrían que pagar los agregadores de noticias en internet en favor de los medios de comunicación. Este canon, que en principio iba dirigido a grandes como Google, afectará a muchas otras webs y conlleva una serie de problemas de los que otros más autorizados que yo han hablado más extensamente. Para profundizar sobre el llamado canon AEDE les recomiendo leer (por orden alfabético): Julio Alonso, Enrique Dans, Antonio Delgado, la entrevista de Pablo Romero a Ricardo Galli y David Maeztu.

Faltando a la transparencia en los derechos de autor

(Artículo publicado en la edición de papel del diario El Mundo en fecha 15 de febrero de 2014).

Si ante el rescate bancario Rajoy entonó en junio de 2012 que «España no es Uganda», durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros en el que se ha aprobado el proyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, el ministro Wert ha comentado que «España no puede ser Somalia en temas de piratería intelectual». No somos Uganda y no podemos ser Somalia pero, sin embargo, sí podemos ser los últimos del ranking en el ejercicio de la transparencia legislativa: todavía se desconoce el texto de la reforma, que no ha sido hecho público por el Gobierno. Aun cuando no sea posible en estos momentos hacer un análisis de la reforma, es muy interesante señalar rasgos comunes de las sucesivas leyes habidas en el sector.

En materia de propiedad intelectual, como en tantos otros, las normas jurídicas nunca son producto de un pacto social sino que vienen impuestas jerárquicamente por los lobbies de los derechos de autor quienes, lejos de escuchar e intentar conocer las demandas de los usuarios, pretenden inventar sus necesidades para crear mercados en los que lo único relevante es el dinero y no los autores. Estos son una mera excusa para que los titulares de los derechos sigan con sus concentraciones mercantiles.

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Internet como entorno de la opinión pública: envolviendo los derechos fundamentales en derechos ordinarios

La Revista Internacional de Pensamiento Político (RIPP), de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), tiene como objetivo cubrir el hueco que existe en nuestro país de revistas científicas dedicadas exclusivamente a la filosofía política. En el número 7 he publicado el artículo «Internet como entorno de la opinión pública: envolviendo los derechos fundamentales en derechos ordinarios» cuyo resumen es el siguiente:

Por parte de diversos pensadores se habla del espacio de internet, el ciberespacio, como un lugar donde se realizan actividades de discusión, deliberación, propuesta y ejecución de acciones políticas por parte de la ciudadanía. Este espacio está sustituyendo a los lugares tradicionales de intercambio de opiniones, siendo necesario estudiar cuál es la naturaleza de este locus y la especial problemática que plantea ejercitar derechos fundamentales de contenido sustancial informacional (la libertad de expresión, el derecho a la información o el de participación, entre otros) dentro de entornos privados donde rigen los derechos ordinarios de propiedad intelectual o de las telecomunicaciones.

Reproduzco las conclusiones del artículo:

Si utilizamos como herramienta descriptiva el modelo matemático de la comunicación de Shannon (1948) cuyos elementos son el emisor y el receptor, el canal por el que se transmite el mensaje y la codificación y descodificación del mismo, encontramos que tanto el canal de transmisión como los sistemas de búsqueda de información no se hallan en manos de los ciudadanos, por lo que urge construirlos. La adjudicación estatal del espectro electromagnético a particulares y las normas jurídicas que regulen las telecomunicaciones no deberían impedir o dificultar la construcción de redes ciudadanas bajo las condiciones que propone Guifi.net de un procomún de red abierta, libre y neutral (PRALN) donde los nodos que la componen sean libres de utilizar la red para cualquier propósito mientras no perjudiquen el funcionamiento de la propia red, la libertad de otros usuarios, y respeten las condiciones de los contenidos y servicios que circulan libremente, [...] de conocer cómo es la red, sus componentes y su funcionamiento, de incorporar servicios y contenidos a la red con las condiciones que se desee y de incorporarse a la red y ayudar a extender estas libertades y condiciones. Asimismo, estamos carentes de un buscador que muestre los algoritmos utilizados para indexar la ingente información por la que nos debemos mover. Depender de Google no es una buena idea pues supone dejar en manos de unos algoritmos no transparentes, no auditables públicamente, nada menos que el criterio de relevancia de la información. Esta construcción deberá realizarse por los hackers, recuperando así un modelo comunicacional que se caracterice por ser un procomún digital.

Como corolario, hemos de señalar que lo que menos nos preocupa son las tensiones entre doxa y episteme o entre logos y pathos, propias de la especie humana y que se manifestarán necesariamente en todas las actividades que desarrollemos. La arquitectura de los sistemas de transmisión de información y la contaminación de entornos informacionales públicos con intereses espurios privados modelan la libertad de pensamiento sobre la que se construye la polis. En definitiva, de lo que estamos tratando es de cómo hemos de construir el nuevo modelo de Estado, por lo que sería conveniente que los politólogos y los constitucionalistas prestaran más atención a un campo minado por los derechos ordinarios. Obviamente, esta construcción no estará carente de problemas, como tampoco lo estará el desarrollo para que la tecnología de almacenamiento, búsqueda y difusión de la información soporte de la opinión pública sea procomún. Sin embargo, lo deseable será que se trate de problemas comunes a toda la humanidad y no sólo de una mayoría ignorante, reparando en la medida que sea posible la obscena cotidiana violación del derecho de igualdad entre quienes habitamos el planeta.

Enlace al sumario del número 7 de la revista.

Enlace al artículo.

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Claustre Obert: Accés obert a la investigació

El 21 de octubre de 2013 tuve el grato placer de hablar sobre "Cultura abierta y Democracia" durante la Semana internacional del acceso abierto y en el marco del Claustre Obert, de la Universidad de Valencia. La presentación y moderación corrió a cargo del Vicerrector Dr. Antonio Ariño y mi compañero de mesa fue el catedrático de Derecho Civil Dr. Javier Plaza. Más abajo, el vídeo de nuestras intervenciones.

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